martes, 24 de septiembre de 2013
La arquitectura cliente-servidor
La arquitectura cliente-servidor es un modelo de aplicación distribuida en el que las tareas se reparten entre los proveedores de recursos o servicios, llamados servidores, y los demandantes, llamados clientes. Un cliente realiza peticiones a otro programa, el servidor, que le da respuesta. Esta idea también se puede aplicar a programas que se ejecutan sobre una sola computadora, aunque es más ventajosa en un sistema operativo multiusuario distribuido a través de una red de computadoras.
En esta arquitectura la capacidad de proceso está repartida entre los clientes y los servidores, aunque son más importantes las ventajas de tipo organizativo debidas a la centralización de la gestión de la información y la separación de responsabilidades, lo que facilita y clarifica el diseño del sistema.
La separación entre cliente y servidor es una separación de tipo lógico, donde el servidor no se ejecuta necesariamente sobre una sola máquina ni es necesariamente un sólo programa. Los tipos específicos de servidores incluyen los servidores web, los servidores de archivo, los servidores del correo, etc. Mientras que sus propósitos varían de unos servicios a otros, la arquitectura básica seguirá siendo la misma.
Una disposición muy común son los sistemas multicapa en los que el servidor se descompone en diferentes programas que pueden ser ejecutados por diferentes computadoras aumentando así el grado de distribución del sistema.
La arquitectura cliente-servidor sustituye a la arquitectura monolítica en la que no hay distribución, tanto a nivel físico como a nivel lógico.
La red cliente-servidor es aquella red de comunicaciones en la que todos los clientes están conectados a un servidor, en el que se centralizan los diversos recursos y aplicaciones con que se cuenta; y que los pone a disposición de los clientes cada vez que estos son solicitados. Esto significa que todas las gestiones que se realizan se concentran en el servidor, de manera que en él se disponen los requerimientos provenientes de los clientes que tienen prioridad, los archivos que son de uso público y los que son de uso restringido, los archivos que son de sólo lectura y los que, por el contrario, pueden ser modificados, etc. Este tipo de red puede utilizarse conjuntamente en caso de que se este utilizando en una red mixta.
En esta arquitectura la capacidad de proceso está repartida entre los clientes y los servidores, aunque son más importantes las ventajas de tipo organizativo debidas a la centralización de la gestión de la información y la separación de responsabilidades, lo que facilita y clarifica el diseño del sistema.
La separación entre cliente y servidor es una separación de tipo lógico, donde el servidor no se ejecuta necesariamente sobre una sola máquina ni es necesariamente un sólo programa. Los tipos específicos de servidores incluyen los servidores web, los servidores de archivo, los servidores del correo, etc. Mientras que sus propósitos varían de unos servicios a otros, la arquitectura básica seguirá siendo la misma.
Una disposición muy común son los sistemas multicapa en los que el servidor se descompone en diferentes programas que pueden ser ejecutados por diferentes computadoras aumentando así el grado de distribución del sistema.
La arquitectura cliente-servidor sustituye a la arquitectura monolítica en la que no hay distribución, tanto a nivel físico como a nivel lógico.
La red cliente-servidor es aquella red de comunicaciones en la que todos los clientes están conectados a un servidor, en el que se centralizan los diversos recursos y aplicaciones con que se cuenta; y que los pone a disposición de los clientes cada vez que estos son solicitados. Esto significa que todas las gestiones que se realizan se concentran en el servidor, de manera que en él se disponen los requerimientos provenientes de los clientes que tienen prioridad, los archivos que son de uso público y los que son de uso restringido, los archivos que son de sólo lectura y los que, por el contrario, pueden ser modificados, etc. Este tipo de red puede utilizarse conjuntamente en caso de que se este utilizando en una red mixta.
martes, 10 de septiembre de 2013
Para qué sirve Internet en tu empresa
Sin duda, intuyes que Internet es una herramienta de gran utilidad para tu pequeña empresa. Pero... ¿para qué sirve Internet?, ¿qué significa Internet en tu proyecto de microemprendimiento?, ¿para qué se utiliza Internet en la puesta en marcha de tu empresa casera?
Que Internet ha revolucionado no sólo el mundo de las comunicaciones es un hecho innegable. Sin embargo, a menudo olvidamos hasta que punto Internet está inserta en nuestra vida cotidiana y cuánto más provecho podemos obtener de esta sensacional herramienta.
Tanto Internet como las nuevas tecnologías nos abren un abánico de posibilidades de proyectos a desarrollar sobre sus plataformas. Para tomar dimensión de qué significa realmente Internet, basta pensar para qué se utiliza a diario y hasta qué punto simplifica nuestra existencia.
Nada escapa a Internet; desde las compras en el supermercado, hasta la banca online, pasando por la adquisición de productos y servicios que van desde libros hasta viajes, las respuestas a las tareas del "cole", la búsqueda de un remedio casero o las mejores recetas de cocina, como sólo la abuela sabía hacerlas.
Si de belleza se trata es bien sabido que los hombres prefieren realizar sus compras de productos cosméticos por Internet. No es un dato menor, ya que es una muestra de las posibilidades comerciales que ofrece para acceder a clientes que desean adquirir productos o servicios, desde la comodidad y privacidad de sus hogares.
Tal es así, que Internet es un excelente recurso que sirve, entre otras cosas, para dar cabida a tus ideas y proyectos de microemprendimientos. Pero más allá de la utilidad que brinda el medio para, por ejemplo, poner en marcha un plan de marketing por Internet, en tiempos de crisis para tu pequeña empresa, tienes además la posibilidad de conseguir trabajo online.
Por eso, cada año el día de Internet tiene un único y fundamental objetivo: dar a conocer qué es y para qué sirve, con el fin de que cada vez más, la comunidad mundial pueda beneficiarse con este maravilloso recurso que significa Internet.
Tanto Internet como las nuevas tecnologías nos abren un abánico de posibilidades de proyectos a desarrollar sobre sus plataformas. Para tomar dimensión de qué significa realmente Internet, basta pensar para qué se utiliza a diario y hasta qué punto simplifica nuestra existencia.
Nada escapa a Internet; desde las compras en el supermercado, hasta la banca online, pasando por la adquisición de productos y servicios que van desde libros hasta viajes, las respuestas a las tareas del "cole", la búsqueda de un remedio casero o las mejores recetas de cocina, como sólo la abuela sabía hacerlas.
Si de belleza se trata es bien sabido que los hombres prefieren realizar sus compras de productos cosméticos por Internet. No es un dato menor, ya que es una muestra de las posibilidades comerciales que ofrece para acceder a clientes que desean adquirir productos o servicios, desde la comodidad y privacidad de sus hogares.
Tal es así, que Internet es un excelente recurso que sirve, entre otras cosas, para dar cabida a tus ideas y proyectos de microemprendimientos. Pero más allá de la utilidad que brinda el medio para, por ejemplo, poner en marcha un plan de marketing por Internet, en tiempos de crisis para tu pequeña empresa, tienes además la posibilidad de conseguir trabajo online.
Por eso, cada año el día de Internet tiene un único y fundamental objetivo: dar a conocer qué es y para qué sirve, con el fin de que cada vez más, la comunidad mundial pueda beneficiarse con este maravilloso recurso que significa Internet.
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